Vietnam, un paraíso de maravillas cotidianas en la mesa

Por Alberto Alemán Aguirre

Taipei me entró en la memoria por la infraestructura de sus colosos de concreto, los desconcertantes, coloridos y apiñados rótulos en chino de sus calles y avenidas, pero también por los olores de la comida. Si bien llegué por primera vez en verano, no recuerdo que la mañana fuese asfixiante aquel día de agosto de 2008.

Vietnam, y Ciudad Ho Chi Minh en concreto, me entraron por la profusión de colores; por los anuncios que, si bien estaban en el alfabeto latino, se agrupaban de un modo incomprensible para mí; el boom visible de la construcción urbana; el calor sofocante y el aire cálido, y el tráfico del mediodía con un océano de motocicletas y gente que parece correr desesperadamente hacia algún destino con un movimiento caótico poderoso.

En medio año, tres agradables sorpresas me ha deparado Vietnam y su metrópolis del sur, centro nervioso de los negocios y la economía de esta nación del sureste asiático.

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Aquí me ven comiendo o tomando un pho ga, una riquísima y sana sopa de pollo con fideos gruesos y vegetales. Como pueden observar, la acompaño con hierbas, limón y un pedacito de chile. ¡Delicioso! Este tipo de sopas, pho, están entre los platillos más representativos de Vietnam, algo que comen millones de personas todos los días.

Desde un inicio, la primera grata sorpresa fue descubrir y palpar que el clima en esta ciudad y en la región donde se ubica, se parece mucho al de Managua. Un cálido descubrimiento para un nicaragüense capitalino. Aunque en la ciudad novia del Lago Xolotlán el calor es menos húmedo, los días son por lo general soleados, hace calor la mayor parte del tiempo, hay dos estaciones –seca y lluviosa- y, como la zona del Pacífico del país centroamericano, llueve entre mayo y noviembre. La temperaturas son casi similares durante una buena parte del año.

Un segundo descubrimiento fue encontrarme con la enorme calidez humana, la generosidad y el carácter amistoso del pueblo vietnamita.

Y el otro gran descubrimiento ha sido su maravillosa cocina de sabores divinos. Y sin lugar a dudas, aunque yo no sea un experto, puedo afirmar que su cocina es profundamente distinta a la cocina china o a la de Malasia y Tailandia, países cercanos. Vietnam puede proclamar con orgullo una originalidad culinaria que sitúa a su comida entre las más peculiares cocinas nacionales.

Estoy muy lejos aún de conocer al menos un quinto del todo. En realidad, lo que hay es una suma de numerosas cocinas regionales, con cada provincia exhibiendo ciertos platos y combinaciones únicos. Quizás la división más simple es entre la cocina del norte y la del sur, un reflejo de una división cultural real y relevante.

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Este es el platillo vietnamita más conocido del mundo: los rollitos de primavera, o cha gio. Ah, pero aquí se les come enrollados en una hoja de papel de arroz muy fina que hay que ablandar primero en agua caliente. Luego se toma el rollito, se agrega hojas o hierbas, se le moja en una salsa con chile y ¡pa´dentro! Foto: A. Alemán.

Sopas como los distintos tipos de pho, bun, y las casi infinitas combinaciones de carne de cerdo, de res, pollo, vegetales, frutas y especias. Y es común ser servido en algún lugar, ya sea caro o popular, con un manojo de hierbas frescas –menta, yerbabuena, cilantro, entre otras- para mezclarlas con la sopa y los fideos. Y desde luego, no faltan en las mesas de comedores y restaurantes los limones frescos, el chile -fresco, molido o en salsa-, la salsa de pescado y la salsa de soya, para cubrir los gustos del cliente.

Sería imposible explicar aquí con muchos detalles sobre las cocinas de Vietnam –es más justo usar el término plural-. Pero espero que las fotos ayuden a apreciar lo que les espera a los visitantes foráneos que, motivados por el deseo de viajar y descubrir, como yo, se aventuran en este bello y desconcertante país de Asia. Les espera aquí un paraíso de sabores divinos. ¡Provecho!

*Alberto Alemán es colaborador de Ciudalatina en Asia. Periodista, analista y académico; Alberto es autor principal de la publicación electrónica El Observatorio del Asia-Pacífico, un espacio donde expresa su pasión por la política, las relaciones internacionales, el comercio, la sociedad y la cultura en la región de Asia-Pacífico, con énfasis en el Este de Asia.

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Un comentario sobre “Vietnam, un paraíso de maravillas cotidianas en la mesa

  1. Mi estimado amigo colega: Bienvenido a Ciudalatina. Me encantó tu crónica sobre el arte culinario asiático. Gracias por escribir y compartir con los y las seguidoras. Yo me voy a pedir un Pho Ga, a tomarme esa deliciosa sopa a Empire Chinnesse! el restaurante chino que me queda enfrente de donde vivo.

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