Cuando los sueños tienen alas: Nica’s Latin Café

                     Epígrafe
“Hay golpes en la vida, tan fuertes… !yo no sé!” (César Vallejos)

Por Vilma Duarte

Cuando los sueños tienen alas no hay muros que los detengan: Nica’s Latin Cafe, es el nombre de este sueño tangible en un restaurante, ubicado en el Down Town de la ciudad Hialeah, Florida, Estados Unidos.

Junieth Duarte y Naima Matamoros, emigraron de su país cuando eran niñas. Ellas son las progenitoras de esta novedad del arte culinario y que hoy cuentan a Ciudalatina la historia sobre la cual se teje este sueño. Llegar hasta aquí no ha sido fácil. Emprendieron un largo viaje, inseguro, en busca de sus padres a quienes tenían más de tres años de no ver.

Si de recibir golpes de la vida se trata, más en la etapa de la niñez, en “la edad de oro”, como dice José Martí, !yo no sé!

Pero las niñas Junieth y Naima, de 13 y 10 años de edad respectivamente, sí saben de estos golpes de la vida, al partírseles el corazón en mil pedazos cuando les tocó separarse por segunda vez de sus seres queridos.

 

Adiós mundo de muñecas

Emigrar de nuestros países para huir de la guerra y la pobreza ha sido un dramático “boom” de finales y principios de siglos. Una constante en la historia de las migraciones a nivel mundial, que deshace -como pompas de jabón- ese mágico mundo de cristal de la niñez.

muñecas rotas
Foto: http://imaginasomueres.blogspot.com.es

Muy atrás, quedaron los juegos a la casita, la pelota, los peluches, las muñecas. Se abre la puerta de la frontera a sus pies, un submundo hostil y peligroso, donde pocos llegan a su destino, escasos quienes logran sobrevivir, para reunirse con su familia.  Miedo, angustia, lágrimas y sentimientos a flor de piel, solamente lo vivifican en sus recuerdos estas niñas guerreras que vencieron al desierto de Arizona.

Camino de coyotes

No les dio tiempo de despedirse. Todo sucedió en un abrir y cerrar de ojos. Recuerdan que ese mismo día, mientras jugaban a las escondidas, en la casa de su abuelita, dos hombres desconocidos (coyotes) se las llevaron en un carro.

To our brave sailors,
Diseño: T. Morales Orozco

Debido a la vigilancia en las fronteras, la más difícil de cruzar es la de México con Estados Unidos. Para eso, los coyotes se las ingenian, pues conocen el camino como la palma de su mano y buscan los puntos ciegos, esos que no están vigilados por la guardia fronteriza. Los coyotes tienen distintos rostros. Y cuando se ven imposibilitados de entregar en su destino a las personas que “traen”; huyen y abandonan al grupo a su suerte, para que sean encontrados por patrullas que resguardan la frontera.

 En el caso de Junieth, se vio obligada a dejar a su abuelita, tías, amigos y amigas de la escuela y hasta a un enamorado de la infancia, en su amada Nicaragua, en aquellos días de abril de 1995. Detrás venía Naima. Con la diferencia de un año después y la coincidencia en el calendario de -muy a su pesar- dejar también a su abuelita y amistades de infancia, en abril de 1996.

Lunas viajeras del desierto

Con un nudo en la garganta y mochila al hombro “nos unimos a un grupo más grande de personas”. Desde su pequeño mundo, aquellas niñas, no entendían el por qué de aquella peregrinación. “Lloramos y lloramos sin parar”, dice Naima.

niños-deportados-eeuu-nueva-septiembre-2015
Niños deportados en 2015. Foto: http://televicentro.hn

En el camino, Junnieth, prestó un celular, con la esperanza de que el tío Diego Aguirre, que tanto la consentía, la librara de viajar. Para entonces ya iban lejos.

-Una voz que me llamócon su equipaje de viajera.Llevaba una pena amargaque le apretaba el corazón...-dice la canción al estilo vallenato, del cantautor nicaragüense Diego Aguirre, al
Diseño: T. Morales Orozco

La odisea de un viaje incierto

Aunque para las hermanas el destino era Estados Unidos, andaron caminos diferentes en esta travesía. Para Junieth su viaje por el desierto duró seis meses de penas y vicisitudes, quedando entrampada entre frontera y frontera sin poder pasar.

Esto significaba miles de dólares que sus familiares debían enviar para estadía y comida. Aparte del  sufrimiento, preocupaciones, sudor y lágrimas que embargaba a su familia al otro lado, en la tierra del Tío Sam.

-“Es dinero, está bien pagado. No te esfuerzas mucho. Es mucho el riesgo, pero es buena la paga”.jpg
Testimonio publicado de la web http://www.univision.com. Diseño: T. Morales Orozco

 

El viaje de Naima, fue más corto y difícil; complicado y peligroso, expuesta a cualquier suceso imprevisto que aconteciera al filo de la madrugada, en el desierto.

Aunque ninguna de las dos quiere recordar este episodio, Naima guarda en su memoria las imágenes de “las caminadas y carreras que pegaba (al punto del desmayo) en el desierto, en horas de la madrugada”.

Dios, la Luna y las estrellas estaban con ellas en la soledad fría de las noches del desierto, acompañándolas, en aquel viaje donde casi dejan la vida. “No sabíamos adónde estábamos. Ni nunca encontramos el camino de regreso a casa de mi abuelita. De noche, arriba solo mirábamos las estrellas y cuando salía la luna; de día nos escondían sepa Dios dónde”, coinciden las dos.

Después de divagar por el desierto, suspiraron de alegría, cuando una patrulla de fronteras las encontró a su suerte. Cuentan que en vez de sentirse temerosas y perseguidas, era como “si Dios nos mandara a rescatar”. Al fin, respiraron tranquilas al ser aceptadas en este país (USA). La pesadilla del viaje había terminado.

Cambio y nuevo estilo de vida

Se insertaron en el estilo de vida norteamericana, estudiando, trabajando y haciendo suyos un nuevo idioma: el inglés; indispensable para comunicarse y optar a mejores empleos. Se casaron, procrearon una familia e hilvanaron este proyecto personal de vida por el cual están luchando hoy para hacerlo próspero.

Breve reseña de ellas

Vienen de una familia nicaragüense. Son las menores de una prole de cinco mujerecitas criadas por sus padres y su abuela materna. Aunque emigrar no estaba en sus planes, la vida las tomó por sorpresa. La idea de poner un restaurante les vino por una vivencia de antaño, luego de que en su niñez las marcara un acontecimiento al estilo peña cultural, gestado en su natal Nicaragua, en 1993.

Diseño Nicas Latin Café-Una voz que me llamócon su equipaje de viajera.Llevaba una pena amargaque le apretaba el corazón...-dice la canción al estilo vallenato, del cantautor nicaragüense Diego Aguirre, al

Cuando salieron de Nicaragua, quizás en su viaje traían consigo, muy adentro, en el subconsciente, esos bellos momentos vividos en su niñez; convertidos hoy en un sueño real que descansa sobre sus alas.

Te comparto un pequeño vídeo de un aficionado que Diego Aguirre -compositor nicaragüense con más de 40 años de carrera artística-, compuso para ellas.

Anuncios

6 comentarios sobre “Cuando los sueños tienen alas: Nica’s Latin Café

  1. Historias profundas de miles de mujeres y hombres que tienen que exponer sus vidas para sobrevivir en otro mundo lleno de ausencias. “A la ausencia no hay quien se acostumbre, otro sol no es tu sol aunque te alumbre” Benedetti.

    Le gusta a 2 personas

  2. Estimadas amigas: Muy agradecida por sus comentarios a mi crónica y por sensibilizarse por este tema social que afecta a la niñez en el mundo. Y pienso en las historias que se pierden en el camino. Siempre con ustedes amiga a través de mis escritos. De nuevo gracias!

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s