Los retornados y la “no política”

Mirna Velásquez S.

La decisión de retornar a tu país de origen después de muchos años fuera, en efecto, en más difícil que salir. Erróneamente suele asociarse al fracaso, como si no has logrado culminar tu gran objetivo al emigrar; pero gran parte de ese temor está fundado en la dificultad que implica empezar de nuevo en tu propio país.

Dificultades como restablecer el vínculo familiar si lo habías perdido, y re-comenzar con tus viejas amistades, sintiendo que te has perdido de algo o, que la conexión es diferente porque la vida continuó para todos pero no vimos ni vivimos juntos el proceso. Como siempre, las circunstancias económicas son la sal en la herida y te preguntas; ¿me arriesgaría a volver a mi propio país sin un empleo?, ¿qué haré al volver?, ¿qué tipo de apoyo tendré y quién me apoyará?

Indagando más sobre la realidad de los migrantes retornados he concluido dos obviedades muy tristes:

  • Existe una política y marco jurídico para echarnos de los países principales receptores de migrantes latinoamericanos, como España y Estados Unidos. Nos facilitan la salida con procesos rápidos.
  • En contraste, en Latinoamérica no tenemos políticas significativas sobre el tema del retorno. En otras palabras, si vas a volver, es tu problema, ¡arréglatelas por tu cuenta!

Aunque existen varios tipos o clasificaciones de retornos, me referiré a dos grandes grupos: los retornos voluntarios, que son aquellas personas que tienen sus documentos en regla, doble nacionalidad o residencia y regresan a su país por distintos motivos como el desempleo o precariedad laboral. Y los retornos forzados; o sea, gente que es deportada o devuelta a su país, por ser considerada “ilegal”. Insisto, aquí hay más tonos grises, pero me centro estos dos, que son los más vulnerables.

La gran paradoja es que, por un lado nos dan una patada en el trasero facilitando nuestra salida muy alegremente y, a nuestros países les da igual, ¡excepto cuando enviamos remesas, claro!

Hay que reconocer, sin embargo, el esfuerzo de Colombia, Ecuador y Bolivia, los únicos países latinoamericanos que sí han definido estrategias claras -aunque no suficientes-, pero el factor económico les ha impedido tener mejores resultados. En este video instructivo del gobierno ecuatoriano sobre el plan Bienvenido a Casa,  se explican las condiciones que aplican para beneficiarse del programa que consiste en la exoneración del pago de impuestos en el menaje de casa.

Bienvenido a casa (1)
T. Morales Orozco

Está claro que Latinoamérica no está preparada. No hay certeza laboral, ni de condiciones sociales a las que estamos acostumbrado/as en los países de acogida. Eso es, atención sanitaria, educativa o apoyo legal, en el caso de España.

¿La falta de políticas para los migrantes retornados es una cuestión económica o de atraso? Lo más fácil es achacarlo a la falta de recursos de los Estados, pero yo diría que sí hay una gran barrera mental/política gubernamental que no facilita la vuelta a casa. América Latina no retribuye a sus ciudadanos migrantes los millones de dólares que cada año inyectan en remesas. Según datos de 2015 del Banco Mundial 67 mil millones de dólares en remesas entraron a Latinoamérica y El Caribe, diez veces más respecto al año anterior. Las remesas están por encima de otros ingresos, engordan las cifras macroeconómicas y los bancos son los principales beneficiados.

Aproximadamente 23 millones de hogares en América Latina y el Caribe reciben remesas; 16.6 millones provienen de Estados Unidos. En el 2016, el flujo de remesas familiares a la región
T. Morales Orozco

El capital social

Y con todo eso, el único capital con el que cuentan los migrantes al volver, es el social. El trabajo de facilitadores que deberían -o están obligados a hacer los Estados- lo realizan las familias. Son las familias las que implementan mecanismos para la reintegración y readaptación en el país de origen. Se activan esas redes familiares y de amistades para instalarse nuevamente. Esto es, información, ayuda en la búsqueda de empleo, recomendaciones, apoyo material y moral.

No hay condiciones favorables que les permitan reinstalarse como trabajadora/es por cuenta propia, a pesar de que en muchos casos regresan con los ahorros de sus vidas para la construcción de su casa o emprender un negocio. Son personas productivas con pocas alternativas. La vuelta a casa es considerada parte intrínseca del fenómeno migratorio, pero también es, en muchos casos, algo transitorio.

carry-on
T. Morales Orozco

Lee Volver para quedarse, la historia de Tereza, migrante boliviana que, después de diez años, decidió volver a su país.

@mivese

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