Todo por su hijo

Por: T. Morales Orozco

Después de casi 13 años de media de estancia en España, sigue en la misma ocupación que tuvo por primera vez en este país, el servicio doméstico. Fabiola Morales Canales, es una nicaragüense que llegó a La Coruña con 29 años. Hoy con 40, espera a su segundo hijo. Con el primero, hizo de tripas corazón para sacarlo adelante, en una sociedad en la que el tiempo no se detiene.

El 28% de mujeres inmigrantes de este estudio, poseen estudios superiores universitarios siendo por el contrario el de mujeres sin estudios de, tan solo, un 2,4% (2)
Diseño: T. Morales Orozco

Cuatro de cada 10 mujeres extranjeras que viven en España son de América Latina. Una población que a pesar de la crisis y el desempleo, ha sufrido un proceso de crecimiento en torno al 6 por ciento, según el estudio la Situación Laboral de la Mujer Inmigrante en España, elaborado por la Organización Internacional para las Migraciones en 2015. Países centroamericanos como Honduras y Nicaragua crecieron en un 44% en los últimos años. Cifras que coinciden con las del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). En el período de 2008-2015. La migración de nicaragüense, aumentó en un 157%.

Pero no les voy dar cifras y puras estadísticas, no. Ni tampoco quiero convertir el texto “aburrido”. Fabiola, ha trabajado como interna, cuidando niños, de ayudante de cocina, entre otras actividades. En turnos matutinos, vespertinos, sabatinos y dominicales. Las jornadas laborales intensivas con contratos de trabajo míseros, sin contrato de trabajo, afiliada en la Seguridad Social, por horas ó sin asegurar. Le ha tocado bailar al son de “lo que le saliera”. Embarazada y sola no podía rechazar nada.

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Fabiola con su hijo José

Es parte del 57% de las mujeres que han trabajado en el servicio doméstico al llegar a España, especialmente como interna, 29%. En su primer trabajo como interna, para evitar problemas con sus jefes, no comía nada, “dejaban contada la comida”, enfatiza. Leche con cereales eran sus tres tiempos; y sólo cuando salía de descanso devoraba los antojos de una embarazada. Una anécdota que me llamó la atención fue que al ponerse uniforme usaba una talla más grande que la suya, la XL, para que le quedara flojito, “para que no se me notara la barriga, tenía miedo de que mis jefes me echaran”.

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Sus referencias en España -dos primas- con quienes convivió hasta los tres meses de nacido su hijo, tenían cierta carencia o limitación para que le ayudaran con el cuidado del bebé, su trabajo. Con los ojos semi aguados, revive momentos en que cargaba al niño en su pecho en un arnés para bebés o lloviendo esperaba debajo de una caseta de bus a que bajara la intensidad. Con cuatro meses decidió meterlo en una guardería por más de diez horas. Reconoce con dolor, que su hijo no ha gozado de su infancia.

Tipo de contrato de la Mujer migrante
Diseño: T. Morales Orozco

 

El 28% de mujeres inmigrantes de este estudio, poseen estudios superiores universitarios siendo por el contrario el de mujeres sin estudios de, tan solo, un 2,4%Y no es que haya decidido quedarse como doméstica, porque tiene estudios, cursó hasta el tercer año de Banca y Finanzas; sin embargo, esas ganas de querer seguir estudiando aquí, se estrellaron con el muro de la realidad, no fue como se lo pintaron. “Aquí sino venís con una visa de estudiante y con una beca es imposible estudiar y trabajar a la vez, más si sos madre soltera y cabeza de la familia”. Los datos del diseño chocan con el imaginario o sentido común colectivo extendido dentro de la sociedad española. Un imaginario que tiende a representar a las mujeres inmigrantes, como un colectivo sin estudios ni competencias laborales.

El apartamento donde vive es sencillo, no hay lujos. Pero nunca falla un plato de comida. Vive con su hijo, su pareja y actual esposo y su mamá. Lleva casi diez años sin ir a su país, la economía familiar no se lo permite. No obstante, aún no se regresa por José, su hijo. Me enfatiza que “no le deseo a nadie que salga para que no vengan a aguantar penurias; prefiero comerme un plato de arroz con frijoles que estar aguantando a gente que gente no te sabe valorar”.

El panorama laboral marcado por la temporalidad e informalidad contractual, es un escenario de inestabilidad ocupacional y de ingresos, dejando pocas opciones a adquirir un crédito bancario. Fabiola, siente que ha tenido pocas oportunidades al querer emprender en un negocio, “tenés que tener nómina, que te paguen un buen salario para optar a tener otro tipo de ayudas”. Le gusta la pastelería, quiere enfocarse en este mundo dulce y mágico.

Aunque quiere explorar el mundo del dulce, la vida como inmigrante ha sido amarga. De esta historia puedo decir que si vas a emigrar hay que hacerlo bien, organizando tus objetivos y metas. La información es poder y, ¡qué mejor herramienta que esta!.

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2 comentarios sobre “Todo por su hijo

    1. Gracias a vos Roberto por leer la historia. Que ayuda a reflexionar en esa idea de que todas las personas que viven fuera lo tienen fácil, que trabajos y buen sueldo. Hay que pensar en eso sobretodo cuando migras sin información ampliada
      Saludes. Tamara 😉

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